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Deuda Odiosa

Francisco Ibarra Bravo @franibar10. Economista, Director de Econométrica

El término deuda odiosa se refiere a la deuda contraída por algunos gobiernos de forma ilegítima; deuda que se entiende no ha sido empleada para el bien de la nación sino para beneficio del régimen. Según cierta doctrina esta deuda no tendría por qué ser honrada al momento en que ocurra un cambio de gobierno.

Si bien no servir la deuda odiosa tiene sentido, es mucho más difícil conseguir que algún tipo de endeudamiento sea considerado como tal. Desde el punto de vista práctico es realmente difícil poder catalogar una deuda en específico como odiosa, bajo esta óptica un gobierno nuevo, en especial cuando ocurre un cambio de régimen, tiene todo el incentivo para catalogar la deuda anterior como deuda odiosa, lo sea o no. Dejando de lado este tema, la reciente sentencia del TSJ vuelve a poner sobre el tapete un nuevo posible endeudamiento de la República, en este caso uno totalmente ilegal puesto que viola el artículo 312 de la constitución.

Lo que dicte el TSJ no está por encima de la constitución y ésta es muy clara en el caso del endeudamiento público. La reciente sentencia del TSJ en la que se autoriza al BCV a suscribir préstamos con el Fondo Latinoamericano de Reservas (FLAR), sin contar con el debido respaldo de la Asamblea Nacional, viola la constitución y es un claro caso de una deuda que el país no debe honrar aún al costo de tener que salir del FLAR. Debería ser además el mismo organismo el primero en demandar que se cumplan todos los requisitos legales para poder conceder el préstamo.

Venezuela fue endeudada desde 2005 hasta 2012 de una manera irresponsable. A la fiesta de los bonos de la República y Pdvsa, luego le siguió el crédito bilateral con China y otros países. Todo este endeudamiento solo sirvió para que continuara la fiesta. Este gobierno no ha podido ni terminar una línea del metro completa pese a hacer gozado de la mayor bonanza petrolera en nuestra historia y haber multiplicado la deuda externa en más de cuatro veces. Sin embargo, esta deuda no es deuda odiosa. Esta fiesta fue avalada por las instituciones del poder público debidamente electas, los venezolanos en repetidas elecciones avalaron una política económica ruinosa de los controles. El término deuda odiosa aplica para deuda que ha sido contraída de espalda a los ciudadanos. Ciertamente la deuda hasta ahora contraída no entra dentro de esta categoría.

Otra cosa es el endeudamiento que está tratando de realizar el Gobierno mediante tu ministerio de asuntos monetarios, otrora BCV. Este endeudamiento es ilegal como toda cosa que firmen los ministros que han sido cesados por la Asamblea Nacional. El país no puede hacerse responsable de deudas que no tienen otro fin práctico que seguirle regalando dólares a algunos para que sigan en su fiesta particular mientras el país es cada vez más arrastrado a la miseria. Requerimos que la Asamblea Nacional diga fuerte y claro: deuda contraída de forma ilegal no será honrada. Punto.