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OTRA VEZ EL PETRÓLEO…

El rally del petróleo amenaza con poner en jaque la política monetaria del BCE, al provocar tensiones inflacionistas, lo que perjudicaría la recuperación de la eurozona. Explicaciones que justifiquen el rally alcista que ha llevado al petróleo a superar los 90 dólares el barril no faltan: desde la ola de frío polar que recorre Europa, hasta la depreciación del dólar.

Pero, la razón de fondo hay que buscarla en las expectativas de recuperación de la economía mundial, que se traducirán en un incremento del consumo energético.

Ante el previsible incremento del consumo a medio plazo, los factores especulativos impulsan el crecimiento de los precios en el corto plazo, por lo que no sería extraño ver un barril por encima de los 100 dólares en las próximas semanas.

Y esto implicará, aparte del lógico enfado cada vez que nos acerquemos a un surtidor, que sigan elevándose los índices de inflación.

Aunque éstas se mantienen en niveles razonables (alrededor del 2% en el conjunto de la eurozona), ha sufrido un importante incremento en poco más de un año, cuando lo que nos asustaba era el fantasma de la deflación.

De continuar elevándose, podrían obligar al BCE a cambiar el rumbo de su política monetaria antes de lo previsto para atajar las tensiones inflacionistas, lo que perjudicaría notablemente la tímida recuperación que está experimentando la eurozona.

Esto ya ocurrió en el verano de 2008, cuando el impacto en la inflación de un crudo en máximos históricos provocó una subida de los tipos de interés en un momento muy delicado para la economía europea.
Sin embargo, no deja de ser curioso que los riesgos inflacionistas no tengan su origen en las cuantiosas inyecciones de liquidez que han hecho los bancos centrales, ni en la presión de la demanda, sino que sea el petróleo, una vez más, quien pueda condicionar la recuperación de la economía mundial.

 Juan Carlos Martínez Lázaro. Profesor. IE Business School
8 de Febrero de 2011